Como están, hace un tiempo que no
escribo por falta de tiempo, pero hoy tengo ganas de contarles una historia
basada en hechos reales, que interpreta la historia de dos jóvenes con un amor
tormentoso, y a lo largo de sus vidas surge en el momento menos esperado La Mano
de Dios; como prueba de que Él (Dios) sabe lo que sentimos y sabe absolutamente
todo lo que pasamos, y si nos ponemos en manos de él nada es difícil en esta vida….
Aquí va…
Era María una joven soñadora,
divertida y muy enamoradiza colegiala, que tenía apenas unos 17 años cuando
encontró el amor en las aulas del colegio a donde iba, sin darse cuenta sus
ojitos ya se llenaron de emociones y sentimientos inexplicables, y así conquistó
a Sebastián, un humorista nato, muy extrovertido y sin nadie que pueda parar
sus ideas excéntricas y a veces un poco locas… en fin, paso el tiempo y ambos
se hicieron novios, terminaron el colegio, hasta donde era todo color de rosas.
Ambos muy jóvenes sin
tener la más remota idea de lo que sería un compromiso tan importante como el
formar una… familia…?? Siiiiii María, llena de emociones encontradas y sin
saber que hacer… Estaba embarazada…. Y Sebastián con alegrías y miedos a la vez… decidieron casarse y formar una familia, como
ya lo había dicho eran muy niños todavía para encarar una familia pero María y
Sebastián así lo quisieron, y con el
apoyo de sus familias dieron el Sí en una Iglesia que significaba mucho para
ellos, todo era muchos sentimientos y muy poca cabeza en esa relación!
Le tuvieron a una
hermosa niña de ojos verdes como Sebastián, cabellos rubios y los rasgos de
María; pero los problemas entre ellos se iban complicando e iban siendo cada
vez mayores, sin encontrar ambos, soluciones para poder salir adelante, es así
que en medio de tormentosos problemas y más problemas, errores que se hicieron horrores, llegaron a tener 3 hijos hermosos y sanos.
Pero las cosas ya no
podían seguir así… ambos se sentían desolados, sin tener respuestas para las preguntas
que se hacían, y aunque los dos tenían a
sus familiares cerca de ellos, se sentían muy solos, así terminaba todo para
Sebastián y María, en medio de peleas y malos tratos, en medio de presiones y
más adelante los eternos líos judiciales; ambos se colocaron una coraza en el
alma y se dejaron llevar por el rencor, el odio, y actuaban de acuerdo a lo que
los demás querían…
Así pasaron 4 años de
la vida de Sebastián y María separados, ambos con indiferencias y muy poco
relacionamiento entre ellos.
La verdad era que los años hacen madurar a
las personas, Sebastián nunca dejó de luchar por recuperar a su familia, pero
algo hacia mal por eso María no aceptaba volver a él. Y Seguían los líos de uno
para el otro y del otro para uno.
Tal es así que
Sebastián buscó ayuda en tantos lugares y conoció a tantas personas que
pudieron guiarle hacia el camino del bien; sin embargo a María le costaba
encontrar el camino correcto, sumergida en la angustia, en la falta de fe, con
mucho rencor en su alma, y por sus limitaciones económicas y espirituales todo
se complicaba para ella, pasó de todo un poco, hasta el punto que una vez un
sacerdote de la religión católica la había juzgado muy duramente, porque las
lenguas del pueblo le habían contado, que la habían visto a María con
Sebastián; entonces como podía María salir de ese círculo tan vicioso para
encontrar un poco de luz? Al parecer el mal se enfocaba en ella e iba ganando
la batalla.
Miles de personas
opinando, miles de personas juzgando, miles de personas que parecían un ejército
de soldados armados, así, las fuerzas del mal sellaban su firme propósito de
destruir la vida de María.
Hasta que un día, María,
llorando en su casa, se arrodilló y oró, y lo único que pidió era una señal
para volver a creer en Dios…
Las horas pasaron…. Los
días pasaron… y cuál fue su sorpresa al ver su teléfono parpadeando, era
Sebastián… contestó la llamada y él le dijo que quería hablar con ella… mal o
bien… esa era la señal…pero por qué justo Sebastián??
Él le había citado
para hablarle del cambio que dio su vida, y la había dicho que se vaya junto a
varios sacerdotes y personas que podían ayudarla, al principio María reaccionó
entre burlas y burlas… y con el tiempo se dio cuenta que cuando ella pidió una
señal, Dios le envió a su marido para demostrarle lo que Él había hecho con Sebastián…
A María le costaba
tragarse la idea de que todo era distinto, de hecho compartieron un par de discusiones
a lo largo de esa etapa pero ella parecía abrir su corazón, y en su rostro se
veía más templanza.
Poco a poco volvieron
a hablar como dos personas que se respetan y que se aman, se dieron cuenta de
los errores de ambos, sin echarse en cara el pasado y se dieron cuenta del
valor de la familia, aceptaron sus culpas, y por sobre todo María venció el
miedo de volver a vivir, La mano de Dios fue puesta en ellos dos para que el
mundo se dé cuenta del poder que tiene Él en nuestras vidas. Si uno quiere
cambiar las cosas, está la fe que mueve montañas, y está un Dios vivo, que hace
que el camino de nuestras vidas cambie para siempre y para bien, Solo es cuestión
de tener Fe!
Sebastián y María son
Felices acompañándose el uno al otro, cada uno de ellos con sueños compartidos
y también distintos, pero ahora son capaces de ver más allá, y de agarrarse de
las manos y caminar juntos por el difícil camino de la vida….
Así después de tantos
problemas el sol volvió a salir para esta joven pareja, que siguen con Fe y
esperanza y esta vez con un batallón de personas que buscan el bien común para
ambos.