Que hacemos cuando la
vida nos pone en frente situaciones en las que no queda más remedio que sacarle
el pecho, y dar la cara…
Que hacemos cuando las
angustias ganan espacio en nuestro interior, y no la podemos parar, y lo único
que queremos es estar en medio de un mar de lágrimas para sentirnos más
aliviados…
Que hacemos cuando los
problemas cotidianos se acentúan, y no hay remedio de atajarlos…
Que hacemos para frenar a las personas que nos
lastiman, y nos quieren anular de algún modo, y nos es imposible pagarles un
pasaje directo a Japón.
Y ES SENCILLO-…
Cuando la vida nos
pone a prueba y los problemas aumentan, las angustias nos alteran, y no podemos
sacarle del medio a las personas que nos lastiman, tengan en cuenta la
siguiente frase, (siempre repite mi
hermana y es una de mis favoritas) “Nada dura para
siempre, Todo pasa” sin desglosar
mucho la frase, decimos que nada malo
dura para siempre, y en algún momento todo ese dolor, y todas esas angustias
pasan, y se van por un tubo.
Sencillamente la razón
de subsistir a estos pequeños golpecitos que la vida a veces nos da, es tener
la suficiente paciencia para aguantar, que en un abrir y cerrar de ojos, todo
cambia, y lo que parecía nunca llegar, y esa paz que tanto anhelábamos, estará
en la puerta de nuestras vidas.
Muchas veces
arrepentirnos de lo malo que hicimos, dar la vida por las personas que amamos,
ayudar a los que nos necesitan, son pequeñeces que alivian el alma, y la
recompensa es muy grande, la paz que se siente no tiene precio.
Y no importa de qué
religión seas, lo válido es creer, y confiar en un Dios, que todo sabe, que te
acompaña siempre, y no hay forma de que las cosas no salgan si él así lo
quiere..!
La paciencia es un don
que muy pocas personas poseen, es una virtud que si la posees, no dudes en
intensificarla, y si no la posees, trata todos los días de tu vida en estudiar
la forma, en que la puedas llegar a dominar. Decía Walter Schmidt “Donde falla la paciencia, pierde valor la esperanza y
la Fe pierde peso”,
Mi Experiencia…
Hace ya un tiempo, los problemas me absorbieron por completo, no podía ver más allá de mis narices, y no podía dominar la
ansiedad que sentía, parecía que nunca
se iban a concretar las cosas que esperaba, y parecía que el mundo se me venía
encima.
Un buen día (como soy
Católica) conocí a un sacerdote muy carismático, y tuve la iniciativa de
visitarlo y conversar con él, fue la decisión más sabia de toda mi vida,
habremos conversado más de 3 horas, le conté toda mi vida, todas las desilusiones,
todos mis logros, todo lo que me gustaba
hacer y los proyectos por los que luchaba todos los días; él me escuchaba muy
atentamente sin interrumpirme ni una sola vez, después de unos minutos, alce la
mirada, y vi que el Sacerdote estaba rezando en voz muy bajita, sin decir una
palabra más lo seguí en silencio, hasta que paramos de rezar, y me dijo:” rezo por tu salud hija, rezo para que siembres Fe en
tu vida, rezo para que cultives paciencia, rezo para que seas feliz a pesar de
todos los problemas que me contaste” era impresionante para mí ese momento, a pesar
de haberme felicitado por ser una mujer luchadora ( fue lo que me dijo) yo
seguía angustiada por cosas que todavía no llegaban a mi vida, y que anhelaba (
anhelo) con todas mis fuerzas, le conté lo que quería y me dijo una vez más
“rezo para que
cultives paciencia, y si confías, va llegar” desde ese momento caminé por el
camino de la paz tratando de estar tranquila ante las distintas situaciones que me toca vivir, y
confiando que algún día lo que tanto anhelo se va dar, y si por algún motivo me
salgo de las casillas, y quiero estallar, me río, y dice un dicho “La risa, remedio infalible”.
No soy psicóloga, ni pretendo
sobre pasar los conocimientos técnicos, pero me gusta escribir acerca de las cosas que
tocaron mi vida, es por ello que esta nota la lleve a cabo con mucho amor, para
que vean que si queremos, podemos, y si luchamos con paciencia, algún día
veremos los frutos de esa lucha con mucho orgullo!!!
Nos encontramos,
Saludos..!!!
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